miércoles, 27 de junio de 2012

El tórrido verano en la Gran Manzana...

Es ya una sufrida costumbre entre los aficionados de los Knicks: el equipo cae en primera ronda de los playoffs (eso si llegan a clasificarse para la postemporada) y la verdadera diversión llega en el verano, con los rumores acerca de la composición de una nueva plantilla ilusionante, que al fin sacará a los Bockers de la penumbra y les devolverá a la senda de grandeza que marcaron los anillos de los años 70. Atrapados en este bucle sin fin (salpicado con apariciones de histriónicos personajes como el Isaiah Thomas antaño dirigente, ahora consejero en la sombra) penan los aficionados del Garden, esperando ese roster que devuelva verdaderamente a sus amados Knicks  a la élite de la NBA.

Verano de 2012: entre los actores principales solo Carmelo Anthony, Amare Stoudemire, Tyson Chandler, Toney Douglas y el rookie volador Iman Shumpert tiene contrato para varios años. J.R Smith, Jeremy Lin y el tirador Steve Novak están cerca de prorrogar su vinculación para unirse a ellos (los dos últimos tras una polémica decisión de arbitraje).

Toca agitación en los despachos. Con el coach Woodson renovado (pese a no ser ni de lejos la primera opción, algún día sabremos si se habló o no con Phil Jackson), la incapacidad del equipo a la hora de competir en los playoffs debería provocar cambios en la constitución de la tropa. Empezando por el dúo Melo-Amare, que ha consolidado todas las sensaciones que apuntaban a su total incompatibilidad en la cancha. El bagaje del talentoso ala-pívot en la serie ante los Heat deja como high light absoluto la destrucción de un inocente extintor del pabellón de Miami. Qué culpa tendría el famoso artilugio...

Luego está el milagro Lin. El base californiano (de ascendencia taiwanesa) se convirtió durante unos meses en la imagen de los Knicks y casi de la NBA. Luego llegó la lesión y la vuelta a la normalidad, con Anthony dirigiendo el cotarro. ¿Será capaz Jeremy de mantener el gran nivel de anotación de esos 35 partidos?, ¿podrá completar con éxito la transición de máquina de perder balones a base fiable?.

Llega la época estival y, casi 40 años después de las celebraciones de 1973,  se mantienen los interrogantes en torno a la mítica franquicia que, pese a todo, no pierde su brillo fascinante. Bienvenidos al mundo de los Knickerbockers...

sábado, 23 de junio de 2012

Special guests.

Es difícil apartar la mirada del Big Three cuando se analiza a los Miami Heat. Lebron James, Dwyane Wade y Chris Bosh son all stars perennes, tres jugadores en la élite de la liga cuyo brillo oculta al resto de un roster muy justito para más inri. Pero la gran diferencia en estas finales entre Heat y Thunder ha llegado de donde menos se esperaba, de los secundarios de Spoelstra. Ver para creer.

Todos señalábamos a James Harden como el factor X de la serie... y los gregarios de South Beach nos han dejado con un palmo de narices. De memorable deben calificarse las finales de Shane Battier. La leyenda de Duke, integrante de la clase media durante toda su trayectoria en la liga (desde que aterrizó en Memphis junto a un largilucho español natural de Sant Boi), el yerno perfecto... ha promediado 11.6 puntos por partido con unos porcentajes de acierto asombrosos, y en los dos primeros duelos sus certeros triples fueron puñales directos al corazón de los chavales de Oklahoma.

Menos regulares pero también decisivos han resultado Mario Chalmers y Mike Miller para los campeones. Los 25 puntos del point guard de Kansas en el cuarto partido dejaron a los Thunder al borde de una sentencia que les llegaría un par de días después, tras los 23 puntos y 5 rebotes del tirador que ya jugara en Florida durante su etapa universitaria. Intrascendente durante todo el año, el bueno de Miller pareció esperar agazapado los 6 meses de temporada hasta el momento grande, el partido del anillo. Sus 7 triples de 8 intentos acribillaron a los de Scott Brooks.

Lebron, Dwayne y Chris son los nombres más repetidos estos días en la NBA, pero los de Shane, Mario y Mike no deberían irles a la zaga. Ellos tiene mucha culpa de que El Rey haya acabado ocupando su trono...

 Mike Miller Miami Heat Forward Shane Battier #31 of the Miami Heat celebrates with teammate Mike Miller #13 against the New York Knicks in Game One of the Eastern  Conference Quarterfinals in the 2012 NBA Playoffs  on April 28, 2012 at the American Airines Arena in Miami, Florida. The Heat defeated the Knicks 100-67. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement.

miércoles, 20 de junio de 2012

Los Juegos del Hambre

Los Thunder son un equipo de futuro, con recorrido. Sus primeras finales son una gran oportunidad, pero para casi todo el planeta basket serán las primeras de muchas, la puesta en escena de un grupo de chavales destinados a dominar la NBA. Es inevitable que esta reflexión nos produzca una sensación de deja vu, personificada en otro equipo que también alcanzó la última refriega en la guerra por el anillo hace 5 años. Aquel verano del 2007, los Cleveland Cavaliers desafiaron sin demasiada suerte a unos San Antonio Spurs en su apogeo competitivo. La escuadra de Ohio parecía el equipo del futuro, y llegaba liderada por un joven fenómeno dispuesto a reinar en la liga, al igual que Durant acaudilla ahora a los de Oklahoma. Aquel líder de los Cavaliers se llamaba Lebron Raymond James.

Mucho ha llovido desde que los Cavs salieran escaldados con un contundente 4-0. The King ha llegado a las 27 primaveras, ha ganado 3 MVPs de la regular season, es un All Star perenne, ha liderado la competición en anotación, protagonizó un chabacano espectáculo (bautizado por él mismo como The Decision) para aterrizar en los Miami Heat, volvió a las finales para sucumbir ante los Mavs de Dirk Nowitzki, en medio de las críticas ante su evidente falta de resolución en los minutos finales... una amalgama de éxitos y algún sonoro traspiés que ha alimentado la motivación de James, las ganas de lograr ese anillo que aleje la frustración. Para Lebron estas finales son un asunto personal, son sus Juegos del Hambre particulares.

Si en los 3 primeros choques el alero de Miami había exhibido su poderío anotador y reboteador, en el cuarto decidió añadir a ambas habilidades su faceta de asistente, de motor del equipo. Ante el apoteósico inicio de Oklahoma (por encima del 60% de acierto en el primer cuarto) y la terrorífica exhibición de Westbrook (18 puntos en la primera parte, 43 en total), los Heat lucharon para volver al duelo, con James (29 puntos, 9 rebotes y 12 asistencias totales) anotando y alimentando a Wade, Bosh y un estelar Chalmers (25 puntos para el point guard). Sin embargo, el momento clave llegaría en el último cuarto: pérdida de balón de James al caer al parquet, resuelta por un tapón de Wade en defensa y asistencia de Flash en el otro aro a un renqueante Lebron. Con la final en el aire, el #6 de los Heat se veía obligado a abandonar el partido, para volver a menos de 4 minutos para el final (tras canasta de Durant, que daba a los Thunder la primera ventaja del cuarto) con una cojera evidente.

Si fue o no ese hambre el que dió fuerzas a Lebron será algo que quedará en la cabeza del juggernaut de Akron. Lo que todos vimos alucinados fue como un jugador cojo convertía el triple que ponía por delante a su equipo, para que Wade culminara el trabajo y dejara a los de Florida a un partido de engarzarse la joya más preciada del baloncesto mundial.

Los Thunder volverán pasado mañana al Continental Airlines Arena para forzar un sexto partido en casa. ¿Alguna duda de que Lebron James jugará ese partido?.

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lunes, 18 de junio de 2012

Al Rey lo que es del Rey...

El que escribe es el primero que ha sido crítico con Lebron James cuando ha habido que serlo, principalmente en las pasadas finales contra Dallas, ante sus reiteradas y exasperantes desapariciones durante los cuartos decisivos de los partidos. Pero los estelares playoffs de The Chosen One en esta temporada 2011/2012 obligan a loar el liderazgo del jugador, que busca desesperadamente su primer anillo con 27 primaveras cumplidas ya. Al César lo que es el César... y al Rey lo que es del Rey.

Cuando las finales de conferencia ante Boston se complicaron fue James el que acudió al rescate de los Heat, con una bestial actuación en Massachussets para nivelar la serie y otro gran partido en Miami en la 7ª batalla a vida o muerte.Y en la finalísima el #6 está asumiendo nuevamente la responsabilidad de acaudillar a los de florida, tal y como ocurrió con su defensa decisiva en el segundo encuentro, o con la remontada de ayer en el tercero.

Con los Thunder manejando jugosas rentas de 9 puntos arriba ya en el tercer cuarto (exhibiendo su juego de contraataque con Durant y Sefolosha castigando el aro rival), James y Wade tomaron el control anotando y asistiendo para dar a los locales el mando 2-1 en la serie. El juego interior de Oklahoma, imperial en defensa durante toda la postemporada, se ve incapaz de detener las acometidas del juggernaut de Akron, que asola la zona de los de Scott Brooks en cada una de sus imparables entradas a canasta. Ver a Durant arrollado por las furiosas estocadas de James ya es habitual (algunas de ellas rozando la falta en ataque, dicho sea de paso), pero es que tampoco una mole especializada en la defensa como Perkins es capaz de imponer su corpachón para cerrar el camino de Lebron hacia el aro. Así, con Ibaka pendiente de un Chris Bosh algo fallón en los tiros pero completando un buen trabajo en la pintura, Lebron se fue a 29 puntos (8 de ellos en el último cuarto) y 14 rebotes (5 de ellos en ataque). Wade, recuperando su mejor tono, aportó 25 puntos (5 en el último cuarto, 14 en el segundo tiempo), 7 rebotes y 7 asistencias. Demasiado para los Thunder de Durant (25 puntos, 6 rebotes) y un Westbrook en permanente lucha contra todo y contra todos (incluso contra sí mismo).

El primer partido en el American Airlines Arena ha puesto a los locales arriba en la finales. A Oklahoma le quedan dos oportunidades para que la serie vuelva a su Chesapeake Energy Arena...

viernes, 15 de junio de 2012

El Sol funde al Trueno.

Ya lo vimos en el primer envite, para los Heat ganar este anillo es una obligación autoimpuesta, el único remedio válido contra la frustración. Y el plan ideado por la tropa de Spoelstra ha sido salir a los dos partidos en Oklahoma con el cuchillo entre los dientes desde el primer minuto, buscando acobardar a los Thunder y hurtar así la ventaja de campo.

En la primera batalla la estrategia no funcionó, y el equipo de Scott Brooks acabó remontando la desventaja inicial para acabar aniquilando a Miami en el último parcial. Con todo, los de florida repitieron anoche su exhuberante puesta en escena.

Con la orquesta excepcionalmente afinada en ataque (esta vez Wade y Bosh ayudaron a James desde el inicio, con Battier dando continuidad a su excelente primer partido), apoyando un tremendo trabajo defensivo, la respuesta de Westbrook y Harden no parecía suficiente. El tremendo 15-27 a favor de los visitantes en el primer cuarto se mantuvo durante el segundo acto, pese a los esfuerzos del base de Oklahoma. 43-55 al descanso.

El golpe de estado del Big Three continuaría hasta el cuarto definitivo. En esos últimos minutos, lo de siempre: viejos fantasmas bloquearon la cabeza de la tropa de Miami que, demostrando una vez más su proverbial incapacidad para sentenciar los partidos decisivos, veían como la carga final acaudillada por Durant reducía su ventaja hasta la minima expresión... 96-98 a falta de 9 segundos para el final. Terror en South Beach.

Máxima tensión, un posible 2-0 en el aire tras el gran trabajo realizado en la mayor parte de los 96 minutos disputados hasta entonces... la hora de The King. Ya habíamos puesto el foco en anteriores entradas en el blog sobre la defensa de James ante Durántula, sin duda una de las principales claves de estas finales.

Bola para Durant en el lateral, reverso y fade away que escupe el aro ante la gran defensa de James. Rebote para Lebron y falta sobre The Chosen One, que convierte los dos tiros libres para apalabrar la victoria. Muesca positiva para el prestigio de clutch player de Lebron (32 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias), que esta vez si tuvo la ayuda de Wade (24 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, 50% en tiros) y Bosh (16 puntos y 15 rebotes en su vuelta al quinteto), además de un Battier on-fire en la serie ( 17 puntos, con un galáctico 5/7 en triples).

Las finales viajan igualadas a la soleada florida, donde se disputarán 3 partidos consecutivos. Durant (32 tantos anoche), Westbrook (27 puntos, 8 rebotes y 7 pases de canasta, lastrado por un 10/26 en tiros), Harden (21 puntos desde el banquillo) y cía deberán apuntarse al menos uno de ellos para volver a casa con opciones de anillo.

jueves, 14 de junio de 2012

The importance of being Russell

Dos enormes figuras focalizan la atención en estas finales de la NBA, y no es para menos. El duelo entre el MVP de la temporada y el máximo anotador de la misma adquiere tintes titánicos, al tratarse posiblemente de los dos mejores jugadores del baloncesto actual. El talento y la versatilidad de Kevin Durant contra el juego total de Lebron James, dos tipos grandiosos en busca de su primer anillo.

Pero detrás de los grandes líderes hay dos poderosas escuadras, y especialmente dos lugartenientes de cuyo rendimiento óptimo van a depender gran parte de las posibilidades de victoria final. Ya se vió la incidencia de esta perogrullada en el primer partido disputado el pasado martes.

Detrás de la alargada y algo enclenque figura de Durántula (y no siempre muy conforme con este rol, en conflicto permanente con su desmedido ego) vela armas Russell Westbrook en los de Oklahoma. Ejemplo claro del point guard anotador, capaz de dirigir el juego pero que primero dispara y después pregunta, Westbrook es pura potencia avasalladora: un base volador y excelente defensor, que también puede anotar a rachas desde el exterior. El #0 de los Thunder viene promediando 22 puntos, 5.30 rebotes, 5.9 asistencias y cerca de dos robos de balón en los playoffs. Y en el primer partido de la final rozó el triple doble con 27 puntos, 8 rebotes y 11 asistencias, desequilibrando junto a Durant el choque en la segunda parte con 18 tantos.

En el lado de los Heat parece que Dwayne Wade ha asumido finalmente el papel de segundo de abordo en el episodio II de la mega producción de Pat Riley. Lastrado toda la postemporada por problemas físicos, los playoffs de Wade son un ejemplo de irregularidad galopante, con actuaciones estelares seguidas de desapariciones sin avisar. Su entrada en la ronda final resultó indigna de un superclase como él, y en los 3 últimos partidos acredita un 21/53 en tiros de campo, por debajo del 40% de acierto. Más allá de los números, se debe exigir mucho más a todo un MVP de las finales en cuanto a incidencia en el juego. Las opciones del equipo de Spolestra dependerán en gran medida de un aumento en las prestaciones tanto de Flash como de un Chris Bosh en busca de las sensaciones perdidas tras su lesión.

De momento Russell se ha adjudicado el primer punto de los lugartenientes, y Oklahoma la primera batalla de la final. Mientras, Miami sigue esperando a las 2 patas de su Big Three...

martes, 12 de junio de 2012

Lo confieso: soy fan del Chacho

Si amigos, no soy ciego: sé que Sergio Rodríguez es un base flojo defensivamente, discontínuo en su juego y con un tiro exterior mejorable. Y puedo entender que un amplio sector de entrenadores desconfíen del canario a la hora de entregarle el timón del equipo (caso de McMillan en los Blazers, por poner un ejemplo).También soy el primero que jura en arameo cuando se queda en un bloqueo y el point guard rival le supera con facilidad... pero, con todo, soy un fan del Chacho.

Jugadores tan especiales como Sergio no aparecen todos los días. En su salto a la primera plana, en el Europeo Junior de 2004, nos dejó a todos con la boca abierta, alucinados para siempre con el descaro del chaval al mando de la selección. España ganó la medalla de oro y Rodríguez se coronó MVP del torneo, regalando pases que sólo su cabeza era capaz de imaginar.


Su carrera no ha cumplido ni de lejos con las expectativas que generó tras aquel Europeo. 3 temporadas ACB con Estudiantes y otras 4 en la NBA (3 con Portland en el ostracismo y una última instrascendente, a caballo entre los Sacramento Kings y los New York Knicks ), para acabar volviendo a Europa a jugar en el Real Madrid de Ettore Messina.

Tal vez el fallo de valoración sea de base: El Chacho no es un tipo regular. Rodríguez es un genio de fogonazos deslumbrantes, que nos ha ido obsequiando con joyas varias a lo largo de su carrera. Aparte del citado Europeo Junior y de muchos otros partidos, hay una actuación del prestidigitador canario que nunca se borrará de mi memoria: un partido NBA contra los Denver Nuggets de Allen Iverson y Carmelo Anthony en la temporada 2006/2007. El base, por aquel entonces de los Blazers, revolucionó el choque chuleando a un mito como The Answer con 23 puntos y 10 asistencias, varias de ellas auténticas obras de arte.

http://www.youtube.com/watch?v=YcqJ1sBLfU8ç

Y ese Sergio genial, sobrado en su evoluciones sobre la pista a poco que la confianza esté de su lado, ha vuelto a aparecer con un  brillo cegador en estos playoffs de la Liga Endesa. Añadiendo a su inagotable talento en el pase un acierto en los triples más propio de un videojuego, El Chacho desmontó primero al Caja Laboral, y ahora está jugueteando con todo un Barcelona Regal en la finalísima. Jugadas como la del tercer partido, pasándose el balón por la espalda en una vistosa filigrana antes de dar la enésima asistencia, dan a entender lo que es el playmaker de Pablo Laso: un genio que juega igual en un playground de Santa Cruz de Tenerife que en el Palacio de los Deportes de la capital, ante 13.000 ojos y con la liga en disputa.

Por exhibiciones de puro talento como las de los vídeos y relatos de esta entrada lo digo alto y claro: soy fan del Chacho y siempre acudo a su llamada, expectante ante qué nueva locura será capaz de imaginar...



domingo, 10 de junio de 2012

La guerra del anillo.

Ya tenemos final de la NBA, tremendamente atractiva además. El Big Three de Miami se reencuentra con el último desafío, el que llevó a Lebron y a Bosh a la cálida florida para unirse a Dwayne Wade. Un año después los Heat vuelven a la tierra prometida de las finales, con la lección supuestamente aprendida tras caer ante el orgullo infinito de Dirk Nowitzki y sus Mavs. Pero allí espera desde hace unos día el otro gran favorito al anillo desde que la campaña echó a andar el día de Navidad: el Trueno aguarda para aguar un año más la coronación definitiva de The King.

El duelo entre James y Durant se presenta apasionante. De hecho, el elegido parece una de las pocas armas defensivas en el baloncesto actual capaces de soliviantar a un tirador con la altura y envergadura irreales de Durántula. Pero, más allá de los líderes, existen muchos factores que pueden resultar decisivos en la serie.

Desde luego en el duelo de point guards Miami parte de nuevo con clara desventaja (ya le ha ocurrido en la recién finalizada final de conferencia ante Boston). Chalmers es un buen jugador, tirador fiable y valioso defensor, pero el huracán Westbrook llega lanzado, tras unos grandes playoffs (algo lastrados por sus discutibles porcentajes de acierto en el tiro). Sin embargo, ese desequilibrio exterior se compensa con la presencia de Wade al lado de Chalmers. Pese a su irregular postemporada, Flash es uno de los mejores jugadores de la liga, campeón y MVP de las finales. Los de Spolestra van a necesitar al #3 a su mejor nivel, frente al acoso del especialista defensivo Sefolosha, que rotará en la persecución incansable sobre James y el escolta y capitán.

El juego interior va a ser otro de los factores decisivos. El talento en la guerra de la pintura lo pondrá un Chris Bosh recuperado de sus problemas físicos, que deberá escalar la montaña de músculos y esfuerzo defensivo que forman Ibaka y Perkins. Haslem será la escasa ayuda para el ex de Toronto en los de florida, con Collison aportando energía desde el banquillo en los Thunder.

Y en un apartado especial está el barbudo Harden. Mejor sexto hombre de la temporada, el talento de James desde el banquillo no tiene respuesta en el equipo de Spolestra, que tratará de limitar la aportación del ex de Arizona State con el trabajo atrás de un perro viejo como Shane Battier.

Poco más en dos escuadras que juegan con 7-8 jugadores. Tal vez los fogonazos y el carácter de un eterno ganador como Derek Fisher, frente a lo que puedan aportar especialistas como Mike Miller, listos para lanzar puñales desde más allá de la línea de 3 en tiros librados, fruto del exceso de atención que despiertan tipos como James y Wade.

La guerra del anillo está a punto de comenzar, y solo un equipo se engarzará la joya más preciada del baloncesto mundial...

 http://a.espncdn.com/combiner/i?img=/photo/2012/0117/nba_g_james_gb1_576.jpg

viernes, 8 de junio de 2012

On my Own.

Decíamos ayer que el sexto partido en Boston era una prueba de proporciones épicas para Lebron James. Que los Heat no podrían confiar demasiado ni en el irregular Wade ni en el recién recuperado Bosh para llevarse el match ball en un Garden engalanado para la ocasión. La historia llamó al Rey y el jugador de Akron respondió con una exhibición bestial, a un nivel que sólo Wilt Chamberlain había alcanzado desde que existen los playoffs de la NBA.

En los primeros tiempos de Michael Jordan, en la liga se acuñó un sobrenombre socarrón para aglutinar a sus compañeros en los rosters de los Chicago Bulls, siempre a la sombra de Air. Aquellos equipos eran conocidos como Jordan & The Jordanaires, en un juego de palabras que tomaba como base un famoso grupo de gospel de los años 50. Anoche los fastuosos Miami Heat del Big Three, con un MVP de las finales como Dwayne Wade en nómina, no difirieron mucho de aquellas escuadras al servicio de Mike. Perfectamente podríamos llamar Lebron & The Lebranaires a los Heat que se batieron el cobre ayer en Massachussets.

Los Celtics no pudieron sujetar al juggernaut James, absolutamente imparable. Entradas a canasta, rebotes ofensivos culminados en mates salvajes, certeros lanzamientos exteriores... una canasta tras otra para un total de 30 puntos en la primera parte, fundamentales a la hora de construir una ventaja de dobles dígitos que ya nunca pudieron levantar los de Doc Rivers.

45 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias, 19/26 en tiros de campo, tremendo trabajo en defensa... 45 minutos de puro dominio del juego en la cancha. Ninguna opción para los celtas, pese al gran partido de Rondo una vez más, y a los intentos del propio Rajon y de Garnett de inflamar aún más el pabellón con las ya famosas flexiones tras recibir falta.

En una temporada en la que escuadras como los Spurs, los Pacers o los Sixers nos han regalado exhibiciones varias de juego en equipo, con el balón en circulación permanente en busca de la mejor opción, ayer pudimos presenciar como un superhombre es capaz de derrotar a toda una tropa en un partido a vida o muerte. Pero mal harían los de florida en confiar su suerte en la séptima batalla a otra obra de arte individual de The King. Tal vez el ejército de un solo hombre no sea suficiente en el agobiante duelo decisivo...

jueves, 7 de junio de 2012

Un Rey en el alambre...

3 veces MVP de la liga regular, 29.9 puntos, 9.10 rebotes y 5.3 asistencias como apabullantes promedios en estos playoffs... y al borde de la eliminación. Lebron James, el rey sin corona, se enfrenta esta noche a uno de esos retos mayúsculos que definen la carrera de un jugador especial. La calidad y exhuberancia de The Chosen One nunca han estado en discusión. Su faceta de clutch player es ya otra historia...

Tras el triple de Pierce ante la defensa de James (una muesca más para The Truth, siempre en la vanguardia durante los momentos calientes de los partidos), Boston tiene la oportunidad histórica de cargarse a los favoritos Heat en el Garden, y plantarse de nuevo en las finales. Doc Rivers y sus jugadores, perros viejos de postemporada todos ellos, identificaron enseguida el agujero interior del donut que son los Heat sin Chris Bosh. Y Garnett (excelso durante todo el año) está castigando a los Beach Boys con un torrente de puntos y rebotes ante el que nada puede hacer Udonis Haslem.

Con Wade preso de la irregularidad en estos playoffs (quién sabe si tocará partidazo o batacazo de Flash, que incluso registra picos y valles de rendimiento exageradamente pronunciados en los distintos cuartos de un mismo choque) y Bosh buscando su ritmo tras volver de la lesión, James debería erigirse en salvavidas de los de Spoelstra, en busca de una última bala en su pabellón. Enfrente el mejor point guard del momento, un alero preparado para decidir, un ala-pívot con un corazón más grande que todo el estado de Massachussets y toda la parroquia Celtic, deseosa de empujar a la tropa en pos de una última aventura de su vetusto Big Three en busca del anillo.

Un rey en el alambre... la hora de los valientes.

martes, 5 de junio de 2012

El milagro de The Killer

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No es ninguna novedad que el que escribe encuentra fascinante la franquicia de los Knickerbockers, así como su santuario: el Madison Square Garden. Y precisamente en el legendario recinto y contra los Knicks tiene lugar la hazaña de playoffs a la que hoy haremos referencia, una de las más increibles de la historia del baloncesto.

Año 1995. Semifinales de la Conferencia Este. Tras pasar el primer corte, New York Knicks (habiendo sufrido en gran medida ante los Cleveland Cavaliers) e Indiana Pacers cruzan sus caminos, con ventaja de campo para los neoyorquinos. Marc Jackson, emblemático base nacido en la Gran Manzana y ex-jugador de los Knicks, dirige el juego de los Pacers. Pero la atención del Madison no se centra en el playmaker del equipo de Larry Brown...... sudores fríos bajan por la frente de Pat Riley, Spike Lee y todos los fans cuando el speaker anuncia al escolta rival: el nº 31 de los Pacers, el tipo que les había endosado 25 puntos en el último cuarto del 5º partido un año antes....

Tras los abucheos e improperios de la parroquia Bocker se esconde el temor y respeto a un jugador estelar, que ha nacido para los momentos de tensión, para las grandes citas, para los mejores escenarios....Reginald Wayne Miller.

Los Knicks de Ewing y Starks parecen tener el partido controlado: 105-99 arriba a falta de 18.7 segundos para el final del duelo. El partidazo del pívot holandés Rik Smits no basta a los Pacers, con Miller en 23 puntos tras una tarjeta de 5 de 16 en tiros de campo, buscándose la vida a base de tiros libres. Pero al final de la noche la leyenda de The Killer registraría un episodio más en sus brillantes páginas. De los casi 19 segundos restantes, a Reggie le iban a sobrar 10....

Triple....robo de balón en el saque de los Knicks tras la canasta....otro triple....partido empatado. Los de Riley entran en shock y dos tiros libres más de Miller dan la victoria final a los Pacers 105-107. Nadie en el Garden es capaz de asimilar lo que ha vivido mientras Miller abandona el mítico recinto como tantas otras veces. El Enemigo Público Nº 1 de la capital del mundo lo ha vuelto a hacer, otra muesca más para Killer Miller.

lunes, 4 de junio de 2012

La Rebelión Verde continúa.

Tras la victoria de los Heat en el primer partido de la serie por aplastamiento, Lebron James tiró de modestia en sus declaraciones post partido, elogiando a los Celtics pese al tremendo desfallecimiento físico de los visitantes (agotados tras la exigente serie frente a Philadelphia). The King sabía lo que todo el mundo del baloncesto sabe: no conviene provocar o dar por muertos a los de Massachussets, seguramente la organización más orgullosa de toda la NBA.

Tras perder el segundo partido en Florida con prórroga de por medio, la serie viajaba al Garden con los Celtics 2-0 abajo, una losa de titánico peso ante la tropa acaudillada por James y Wade. Pero en el parquet old school bostoniano se ha producido el milagro y, tras el fallo del escolta de los Heat en el triple decisivo, la final del este marcha igualada a 2 victorias. Salvados por la campana (la tremenda remontada de Miami en el cuarto partido, levantando una desventaja que llegó a ser de 18 puntos, a punto estuvo de culminar antes incluso del tiempo extra), y por su playmaker una vez más.

Ya nos hemos quedado sin adjetivos para ponderar los playoffs de Rajon Rondo. Ayer, de nuevo con Pierce eliminado por faltas en los minutos finales, el floor general de los Orgullosos Verdes tomó el mando junto a Garnett (valiosísima su labor reboteadora durante la prórroga) para acercar a su equipo a la victoria. Los últimos 3 puntos de los celtas llevaron la firmar del #9, que firmó una tarjeta de 15 puntos y 15 asistencias.

Nada de lo anterior hubiera resultado válido de aprovechar Miami alguna de sus balas para llevarse el partido, y dar de paso un golpe mortal de necesidad a la serie. Pero, para algarabía de los amantes del baloncesto, las hostilidades se mantienen al rojo vivo en la lucha por el cetro del este. La Rebelión Verde continúa...